La casa natal de Velázquez recreará la vida del pintor y la Sevilla del siglo XVII

Una sociedad sevillana compra el inmueble por 1,4 millones de euros para restaurarlo y convertir la vivienda en un museo

 

La considerada casa natal de Velázquez, situada en el número 4 de lacalle Padre Luis María Llop, ya tiene dueño. La sociedad «Casa natal de Velázquez» ha adquirido por 1,4 millones de euros la vivienda donde vivió durante su infancia el pintor sevillano.

El edificio, muy próximo a la plaza Cristo de Burgos, en el Centro de la Ciudad, ha tenido colgado el cartel «se vende» hasta esta misma mañana, después de que ninguna Administración haya mostrado interés por hacerse con él.

 

Una de las estancias de la casa natal de Velázquez – M.J. López Olmedo

Durante seis años ha permanecido cerrado y abandonado el inmueble del siglo XVI que fue propiedad de Victorio&Lucchino y sobre él pesaba la amenaza de transformarse en un edificio de apartamentos o pisos turísticos. Finalmente, abrirá sus puertas a los apasionados por Velázquez y visitantes para que puedan realizar un itinerario por la vivienda, sus dos patios, asomarse en sus ventanales interiores de madera blanca y recorrer sus pasillos laberínticos.

«Será una experiencia inmersiva en la vida de Velázquez y en su obra», ha explicado este jueves uno de los administradores de la sociedad, el periodista y escritor Enrique Bocanegra, junto al ingeniero Enrique Piñeiro, dos de los cinco empresarios particulares sevillanos que han conformado la sociedad para adquirir la casa.

Según ha resaltado, «este proyecto es como elaborar una biografía. Tenemos el personaje, Velázquez, uno de los mayores artistas de la historia, el paisaje, Sevilla, y la pasión que hemos puesto para hacer realidad esta iniciativa».

Tras la adquisición de la casa, comenzará una fase técnica de restauración, para darle posteriormente contenido con paneles explicativos y proyecciones. De esta forma, la casa natal de Velázquez se convertirá en un centro de interpretación y divulgación de la vida y obra del artista sevillan ocon tres objetivos primordiales: preservar, restaurar y abrir al público este espacio con un uso cultural.

El Ayuntamiento de Sevilla lo tiene catalogado en su planificación urbanística como Edificio de Protección Parcial en Grado 1 (letra C), lo que prohíbe que sea derribado, aunque podría ser sujeto de obras de conservación, de reforma menor y de ampliación.

Bocanegra confía en que en marzo de 2019 pueda abrir la vivienda del genio pintor y hacer de ella «un centro de referencia de su vida y la Sevilla del siglo XVII».

De este modo, la recuperación de la casa natal de Velázquez sigue el modelo de las grandes ciudades europeas que han dedicado los espacios que habitaron sus hijos más ilustres a la difusión de su vida y de su obra. Las casas de Mozart, Beethoven y Freud en Viena; la de Rembrandt en Ámsterdam, Rubens en Amberes y Eugène Delacroix en París son claros ejemplos de centros culturales de enorme atractivo y rentabilidad turística para la ciudad que los acoge y que, a su vez, suponen en los mejores casos, importantes altavoces para popularizar y dar dimensión internacional a la vida de cada uno de estos ilustres moradores.

La excepcionalidad de esta recuperación histórica para la ciudad de Sevilla reside en que la casa natal de Velázquez es la única vivienda que habitó el pintor barroco en España que continúa aún en pie, así como uno de los escasísimos rastros que pueden seguirse en Sevilla de arquitectura popular de la época, tan retratada ahora en productos audiovisuales que son ya fenómenos de masas, con el claro exponente de La Peste (Movistar Plus).

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, ha agadecido «en nombre de la ciudad esta iniciativa privada, que es un ejemplo de inversión en patrimonio de la ciudad y de apuesta por la cultura, que cuenta desde el principio con el respaldo y la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla».

Igualmente, Espadas ha destacado que «la recuperación de la casa natal de Velázquez es un proyecto que en poco tiempo se va a convertir en un referente de Sevilla como ocurre en otras muchas capitales, y que se enmarca dentro de una estrategia de desarrollo cultural de la ciudad desde lo público y desde lo privado que se está desarrollando en Sevilla durante los últimos años».

El alcalde ha afirmado que «se necesita la iniciativa privada»para poder seguir restaurando patrimonio, y por este motivo «se necesita una ley de mecenazgo en España ya y de una vez por todas».

A este respecto, ha insistido en que «necesitamos que se impliquen en este caso empresarios, capitales privados para apostar por nuestra ciudad, y que lo hagan además con objetivos como éste, un claro objetivo cultural y de recuperación de patrimonio».

Recorrido cultural

El delegado de Cultura, Antonio Muñoz, ha recordado que con la proximidad geográfica a otros inmuebles de relevancia histórica en Sevilla, como es el caso del Palacio de Dueñas, el futuro museo de la colección Bellver en la Casa Fabiola y la vivienda en que nació el poeta Luis Cernuda en la calle Acetres, «la casa natal de Velázquez pretende integrarse plenamente en el ecosistema cultural de la ciudad y entablar un diálogo, como no podía ser menos, con los centros de exhibición de referencia de la obra del pintor en la ciudad que lo vio nacer, como es en primera instancia el Museo de Bellas Artes y, seguidamente, el centro Velázquez de la Fundación Focus, situado en el antiguo Hospital de los Venerables»

Diego de Silva y Velázquez nació en Sevilla en el año 1599, en un momento en el que la ciudad era, además de puerta hacia el Nuevo Mundo, un hervidero de enorme efervescencia artística y cultural; una época en la que el naturalismo daba sus primeros pasos en España siguiendo la pauta marcada por Caravaggio en Italia.

En concreto, en los primeros años del siglo XVII, en Sevilla se activan los primeros grandes obradores de pintura, la entrada de oro procedente de América repercute en la decoración de las iglesias y todas las novedades artísticas que llegan del resto de Europa hacen que se genere un coleccionismo sin precedentes entre la clase aristocrática de la ciudad.

En un intento por recuperar la etapa artística más relevante que haya vivido Sevilla, la casa natal de Velázquez pretende mostrar al visitante lo que sucedió en el primer tercio del siglo XVII en Sevilla, cuando se pasó del manierismo al estilo de Flandes al renovador tenebrismo que vino de Italia. De ahí surgió un estilo propio sevillano conocido como el Naturalismo.

Precisamente de ahí salieron, con nombre propio, varios de los grandes artistas de la pintura de todos los tiempos: Zurbarán, Alonso Cano y, sobre todo, Diego Velázquez, genio indiscutible de la pintura universal, cuya obra está presente en los más importantes centros de arte del mundo.

Según ha explicado Enrique Bocanegra, Velázquez pudo vivir en ella como mínimo hasta los dos años y como máximo hasta los 10, que es cuando entra de aprendiz en el taller de Herrera el Viejo, aunque es probable que dejara la casa familiar antes, ya que eran varios hermanos.

El proyecto museográfico, aún por desarrollar, no podrá mostrar lienzos originales del pintor propiedad de los más importantes museos del mundo ni enseres o inmuebles de la época, que no se conservan.

Velázquez vivió en Sevilla hasta los 24 años, arco temporal que centrará el discurso museológico de la casa natal, en un intento de explicar qué condiciones se dieron en Sevilla para despertar el genio indiscutible de este pintor, que a pesar de su temprana edad posee grandes obras maestras de la conocida como etapa sevillana, como «la Vieja friendo huevos» (National Gallery of Scotland), «El aguador de Sevilla» (Wellington Museum of London), «La mulata» (The National Gallery of Ireland) y «Los Músicos»(Gernäldegalerie en Berlín). En 1623 se marchó a Madrid, donde fue nombrado pintor del rey Felipe IV.

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