El último collar neandertal: una garra de águila imperial

El último collar neandertal: una garra de águila imperial

El último collar neandertal: una garra de águila imperial

  • EFE, 1 de noviembre de 2019.
  • Ha sido hallada en el yacimiento de la Cova Foradada de Calafell y fue utilizada hace 39.000 años. Se trata de la primera joya neandertal encontrada en la Península Ibérica.

https://www.heraldo.es/noticias/nacional/2019/11/01/el-ultimo-collar-neandertal-una-garra-de-aguila-imperial-1341714.html

Un equipo internacional de científicos ha descubierto parte de una garra de águila imperial que hace 39.000 años fue utilizada por los neandertales como adorno personal, lo que la convierte en la “joya” neandertal más moderna de la historia y en la primera encontrada en la Península Ibérica.

El hallazgo, que este viernes ocupa la portada de la revista ‘Science Advances’ y sobre el que ‘Science’ (en su edición impresa) ha incluido una reseña, supone una nueva prueba de que los neandertales eran capaces de formular pensamientos simbólicos complejos, una cualidad que durante décadas se consideró exclusiva de los humanos modernos (Homo sapiens).

Los restos, hallados en el yacimiento de la Cova Foradada de Calafell (Tarragona), son huesos de águila imperial ibérica (Aquila adalberti) que presentan unas marcas de corte que indican que la garra fue manipulada expresamente para extraer la última falange, que se usaba para hacer elementos ornamentales.

“Hoy sabemos que los neandertales utilizaron las garras de las rapaces para hacer adornos desde hace 120.000 años hasta su extinción hace unos 40.000 años, pero hasta hace poco, se pensaba que los neandertales habían empezado a utilizar estos elementos como imitación de los humanos modernos”, explica el investigador del Instituto de Evolución en África (IDEA) y líder del estudio, Antonio Rodríguez Hidalgo.

A mediados del siglo pasado, el yacimiento francés de Grotte de Renne, de la cultura chatelperroniense (la última de los neandertales antes de extinguirse) era uno de los pocos yacimientos neandertales donde se habían encontrado cuentas de collares y adornos personales de 40.000 años de antigüedad. El resto de ornamentos prehistóricos sólo aparecía asociado a culturas propias de los humanos modernos.

“Por eso se pensaba que los neandertales habían copiado este rasgo cultural de los humanos anatómicamente modernos“, con los que convivieron en Europa durante el Paleolítico Superior, pero el hallazgo de Grotte de Renne hizo pensar que los neandertales “tenían cultura simbólica antes de la llegada del hombre moderno a Europa”.

Hasta ese momento, los únicos restos de adornos personales o elementos de joyería que se habían encontrado pertenecían a yacimientos de Homo sapiens de Sudáfrica, Marruecos y Próximo Oriente, y eran de mucha más antigüedad, de unos 70.000 años.

Actualmente hay al menos diez yacimientos europeos en los que se han encontrado restos o pruebas de procesamiento de garras para obtener adornos “con carácter simbólico implícito”. De hecho, diversos artículos científicos publicados en los últimos años han ido desmontando la idea de que los neandertales eran una especie burda e inferior a la nuestra, sino todo lo contrario.

Incluso, recientemente la revista Science publicó un estudio que establecía que el arte de las cuevas españolas de Ardales (Málaga), Maltravieso (Cáceres) y La Pasiega (Cantabria) fue obra de los hombres de neandertal de unos 65.000 años de antigüedad, cuando el hombre moderno aún no había llegado a Europa.

Lo que está claro es que cada vez hay más pruebas que indican un comportamiento neandertal de gran “modernidad”, concluye Rodríguez-Hidalgo.

El yacimiento de Cueva Foradada, de la cultura chatelperroniense, es el más meridional de Europa y el primero de la Península Ibérica en aportar nuevas pruebas del pensamiento simbólico de los neandertales, que usaron las garras de águila como “elemento de comunicación no verbal”.

En el artículo, el investigador del Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas (SERP) de la Universidad de Barcelona y coautor del estudio, Juan Ignacio Morales, plantea que la “apropiación cultural” del uso de las garras como ornamento pudo ser al revés, y que los humanos modernos copiasen esta práctica de los neandertales al llegar al continente.

En la investigación han participado también otros científicos del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), de la Universidad de Salamanca, del Museo Nacional de Historia Natural de París, y del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia.

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Encuentran el último collar de los neandertales,

hecho de garras de águila

Por María Marín (@mmarinpe), 01 noviembre 2019 

https://agenciasinc.es/Noticias/Encuentran-el-ultimo-collar-de-los-neandertales-hecho-de-garras-de-aguila?fbclid=IwAR1x0hEtEnJu4tG-STPw-keXS7VLfnGTVP1Rro7IZzzQsaq9sYRnXtV03gI

  • Ha sido hallada en el yacimiento de la Cova Foradada de Calafell y fue utilizada hace 39.000 años. Se trata de la primera joya neandertal encontrada en la Península Ibérica.

<p>Reconstrucción idealizada de Neandertales y Sapiens portando adornos personales. / © Lou-Octavia Mørch.</p>

Reconstrucción idealizada de Neandertales y Sapiens

portando adornos personales. / © Lou-Octavia Mørch.

Las garras de águila son consideradas los primeros elementos utilizados como ornamentos personales, en una práctica que se remonta a las comunidades neandertales y que se extendió por el sur de Europa hace entre 120.000 y 40.000 años.

Se trata de la pieza de este tipo más moderna que se ha documentado hasta ahora en el mundo neandertal 

Ahora, una nueva investigación liderada por un investigador español ha encontrado por primera vez pruebas de este uso ornamental de las garras de águila en la península ibérica. La revista Science Advances se hace eco en la portada del hallazgo, que ha tenido lugar en el yacimiento de la cueva Foradada de Calafell (Tarragona).

El interés del hallazgo radica en que se trata de la pieza de este tipo más moderna que se ha documentado hasta ahora en el mundo neandertal y la primera localizada en la península ibérica. Esta circunstancia amplía los límites temporales y geográficos que se habían estimado para este tipo de ornamento en esta cultura. 

“Los neandertales usaron garras de águila como elementos simbólicos, probablemente como ornamentos de tipo colgante”, según explica a Sinc Antonio Rodríguez-Hidalgo, investigador del Instituto de Evolución Humana en África (IDEA) y de la Universidad de Barcelona y principal autor del estudio.

En concreto, lo que se ha encontrado en la cueva Foradada son huesos de águila imperial ibérica (Aquila adalberti) de más de 39.000 años de antigüedad, con marcas de corte que indican que habían sido manipulados para extraer las garras y hacer colgantes.

2) Eagle Bone

Falange de águila imperial. / © Antonio Rodríguez-Hidalgo.

“La selección de garras de esta águila (en este caso, el águila imperial ibérica) y la repetición del patrón en otros conjuntos neandertales nos hace plantear un uso no funcional de estos elementos. De ser funcional, podríamos encontrar garras de oso, leones, hienas o lobos pero no aparecen. Por eso, deducimos que la selección de estos grandes rapaces se relaciona con una carga simbólica importante”, aclara el experto.

Se descarta su utilización para el consumo

Los restos encontrados corresponden a la pata izquierda de un águila de dimensiones importantes. Por el tipo de marcas, y por analogía tanto con restos de varios yacimientos prehistóricos como con documentación etnográfica, los investigadores han determinado que el animal no se manipuló para el consumo sino con una finalidad simbólica.

“Las garras de rapaces prácticamente no contienen nutrientes. Además, este tipo de águila es muy escasa en los ecosistemas, ¿las usarían entonces como comida gourmet? Por último, no encontramos marcas de mordeduras o cocinado ni otras partes del cuerpo del águila, por lo que se descarta que se usaran para el consumo”, cuenta el investigador.

El uso de garras de águila como ornamentos podría haber sido una transmisión cultural de los neandertales hacia los humanos modernos

Una transmisión cultural al humano moderno

Las garras de águila son los elementos ornamentales más antiguos que se conocen en Europa, anteriores incluso a las primeras conchas de mar perforadas por los Homo sapiens sapiens en el norte de África. El hallazgo pertenece a la cultura chatelperroniense, propia de los últimos neandertales que vivieron en Europa, y que coincidió con el momento en que esta especie entró en contacto con los Homo sapiens sapiens, originarios de África y que se expande desde de Oriente Medio.

De hecho, Juan Ignacio Morales, coautor del estudio, plantea que este uso de las garras de águila como ornamentos podría haber sido una transmisión cultural de los neandertales hacia los humanos modernos, que adoptaron esta práctica después de llegar a Europa.

La cueva Foradada, cuyos trabajos comenzaron en 1997, alberga el yacimiento de cultura chatelperroniense más meridional de Europa. Su descubrimiento significó un cambio en el mapa del territorio donde se produjo el paso del Paleolítico medio al superior hace 40.000 años, y donde posiblemente tuvo lugar la interacción entre los neandertales y los Homo sapiens sapiens.

Referencia bibliográfica:

A. Rodríguez-Hidalgo et al. “The Châtelperronian Neanderthals of Cova Foradada (Calafell, Spain) used imperial eagle phalanges for symbolic purposes”. Sciences Advances. 1 de noviembre de 2019. 

Enlace: https://advances.sciencemag.org/content/5/11/eaax1984

Zona geográfica: España
Fuente: SINC

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